¿Te identificas con estos pensamientos?

¿Tiendes a magnificar situaciones, creyendo que son mucho peores de lo que realmente son? ¿O te atormentan pensamientos irracionales y exagerados sobre cada pequeño acontecimiento de tu vida? Estas son dos formas de catastrofismo, un patrón de pensamiento que puede afectar negativamente tu bienestar.

Catastrofismo vs. amenaza real

Es importante entender que nuestro cerebro no siempre distingue entre el catastrofismo (imaginar una amenaza) y una amenaza real. Comenzamos con un pensamiento irracional, que envía a nuestro cerebro al modo de sobreestrés. Luego le añadimos una emoción, como el miedo o el peligro, y el pensamiento se vuelve persistente. Caemos en el juego de “qué pasaría si”, donde empezamos a imaginar escenarios catastróficos. Nuestro cerebro queda secuestrado y nos vemos obligados a catastrofizar la situación.

Ejemplo: El doctor me manda análisis de sangre

Voy a mi cita con el médico y todo va bien, pero me pide que me haga análisis de sangre. ¡Ahora estoy nervioso! ¿Por qué necesita análisis de sangre? ¿Y si cree que tengo una enfermedad terrible? ¿Y si cree que me estoy muriendo? ¡Dios mío! ¿Y si me estoy muriendo?

Pasos para dejar de catastrofizar

Si te identificas con estos pensamientos, aquí tienes algunos pasos para ayudarte a detener el catastrofismo:

1. Cuestiona los pensamientos “qué pasaría si”

Pregúntate si ese pensamiento te beneficia. ¿Es saludable? ¿Hay pruebas reales de que sea cierto? Si la respuesta es no, no le dediques ni un segundo más. Sustitúyelo, distráete o repite que ese pensamiento no es cierto.

Leer Más:  ¿Eres un romántico empedernido?

2. Desarrolla los pensamientos “qué pasaría si”

Imagina ese acontecimiento irracional y catastrófico. Voy a hacerme análisis de sangre y algo va mal. ¿Y entonces qué? ¿Estaré bien? ¿El médico tendrá alguna sugerencia para solucionar el problema? A menudo nos olvidamos de desarrollar estos escenarios hasta el final. Lo más probable es que estemos bien y haya una solución. Tal vez descubran algo en los análisis de sangre, pero es posible que una vitamina o un suplemento puedan ayudar. Solemos olvidarnos de desarrollar el escenario hasta el final y recordarnos que estaremos bien.

3. Recuerda cómo manejaste situaciones difíciles en el pasado

Seguramente has manejado muchas situaciones estresantes e incómodas en tu vida. ¿Cómo lo hiciste? Regresa y recuerda que puedes afrontar los momentos difíciles. Utiliza los recursos y herramientas que empleaste entonces.

4. Sé paciente

El catastrofismo es una forma de pensar. Lleva tiempo cambiar nuestra forma de pensar. Lo más importante que puedes hacer es ser consciente de tus pensamientos y ser paciente contigo mismo. Estas cosas llevan tiempo. Con conciencia y práctica, las cosas pueden cambiar.

5. Busca apoyo

A veces, el catastrofismo puede superarnos. Puede crear ansiedad y disfunción en nuestras vidas y relaciones. Puede ser el momento de buscar ayuda y recursos profesionales para ayudarte a superar estos pensamientos y sentimientos.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la catastrofización?

Respuesta: La catastrofización es una forma de pensar en la que una persona exagera o imagina amenazas potenciales.

¿Cuáles son los dos tipos de catastrofización?

Respuesta:
Pensar que algo es mucho peor de lo que realmente es.
Creer que una situación actual o futura que ni siquiera ha ocurrido es muy grave.

Leer Más:  Reconciliación en el matrimonio tras la separación: Una segunda oportunidad

¿Cómo puedo saber si estoy catastrofizando?

Respuesta: Piensa si estás teniendo pensamientos irracionales o exagerados sobre algo que está pasando en tu vida.

¿Cómo puedo dejar de catastrofizar?

Respuesta:
Cuestiona tus pensamientos de “qué pasaría si”.
Imagina el peor escenario y piensa en cómo lo manejarías.
Recuerda cómo has manejado situaciones difíciles en el pasado.
Sé paciente contigo mismo.
Busca apoyo profesional si lo necesitas.

Previous post ¡Toma el timón de tu vida! 30 pasos para enderezarla
Next post ¡Despierta tu vida! Guía para añadir emoción y propósito a tus días