Decisiones que debes tomar tú solo en una relación

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¿Qué decisiones deben tomarse en pareja?

Las parejas deben tomar decisiones conjuntas sobre dónde vivir, cuánto tiempo dedicarán al trabajo y a la relación, y cuánto tiempo deben dedicarse a sí mismos. Además, también hay que tomar decisiones sobre el dinero, la elección de carrera y las relaciones con la familia, los colegas y los amigos. Pero eso no quiere decir que estas decisiones puedan tomarse conjuntamente, sin ningún problema. A veces, no se estará de acuerdo, y ahí es donde hay que trazar la línea para determinar quién decide.

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¿Quién lleva las riendas de la decisión?

Algunos podrían decir que la entidad dominante en una relación toma todas las decisiones. Pero ese no es el caso en esta época moderna. La pareja debe decidir sobre la mayoría de las cosas juntas, especialmente sobre las cuestiones que les afectan a ambos de manera significativa. Cuando la pareja no está de acuerdo, uno de los dos ganará. Sin embargo, cuando alguien no se sale con la suya, puede surgir cierta fricción entre ambos, que podría derivar en resentimiento o enfado. Por eso es necesario llegar a un acuerdo, o se corre el riesgo de arruinar la confianza mutua.

¿Qué decisiones no puede tomar tu pareja por ti?

1 Uso de anticonceptivos
. Este es uno de los mayores problemas a los que se enfrentan las parejas hoy en día. Existe mucha presión para utilizar métodos anticonceptivos. Los estudios demuestran que la anticoncepción oral es arriesgada, mientras que las estadísticas muestran que los hombres en relaciones no están contentos con el uso de condones. El uso de anticonceptivos es un derecho individual. Es algo que no debe ser dictado por la pareja. La cuestión no es si se quiere usar o no; el problema es cuando la pareja le quita esas opciones.

2 Tener hijos. Este es un problema aún mayor, porque tener un hijo no es una tarea fácil ni sencilla. Afecta a ambos, lo que significa que no puede haber compromiso en el asunto. Algunas personas no quieren tener hijos porque aún no están preparadas, o nunca pueden decidirse a hacerlo. Otros quieren tener hijos tanto que harían cualquier cosa para concebir. Por desgracia, por mucho que se desee un hijo, la pareja tiene que estar de acuerdo.

3 Qué carrera elegir. Algunas parejas piensan que está bien influir en la elección de carrera de su pareja, pero no debería ser así. Una persona elige una carrera por diferentes razones, pero ya sea por dinero, pasión o conveniencia, la persona que va a trabajar siempre debe ser la que decida. El papel de la pareja es estar ahí para guiarla y apoyarla.

4 Si aceptar o no un ascenso. Los ascensos pueden significar muchas cosas, como más horas de trabajo, viajar fuera de la ciudad o incluso trasladarse permanentemente. Puede afectar drásticamente a la dinámica de la relación, pero sólo una persona puede determinar si el sacrificio merece la pena o no. Las relaciones suelen ser la máxima prioridad, pero una visión más amplia puede cambiar eso.

5 Hacerse modificaciones corporales. Ya sea un tatuaje, una cirugía plástica o incluso un pequeño piercing, la decisión de hacer un cambio permanente en tu cuerpo es sólo tuya. Tu pareja puede dar su opinión y argumentar en contra, pero la decisión final es tuya. Recuerda: es tu cuerpo.

6 En qué gastar tu dinero. Si estás casado sin un acuerdo prenupcial, estás compartiendo legalmente el dinero del otro. Pero sigues ganando parte de esa cuota y tienes derecho a gastarla en lo que quieras. Aunque no estés casado, es posible que tu pareja y tú hayáis decidido compartir vuestros gastos, lo que significa que tienen voz y voto en lo que gastáis juntos. Aun así, una vez que hayas apartado tu parte, puedes hacer lo que quieras con el dinero que te queda. Puedes pedir consejo a tu pareja sobre cómo gastarlo, pero la decisión final es tuya.

7 Con quién deberías ser amigo. Si tus amistades no afectan a tu relación, no es necesario que tu pareja elija a tus amigos por ti. La única vez que se les permite intervenir es cuando tus amigos se aprovechan de ti o te hacen daño. Aparte de eso, no pueden decidir con quién debes ser amigo, basándose en el estatus social o las apariencias. Si simplemente no les gustan tus amigos, siempre puedes relacionarte con ellos por separado.

8 Cuándo tener relaciones sexuales. Si tu pareja y tú habéis acordado tener una relación sexual, es comprensible que quiera hacerlo con regularidad. Sin embargo, a veces no querrás tener relaciones sexuales y tu pareja debería aceptarlo. Forzarte, manipularte o hacerte sentir culpable para que tengas relaciones sexuales equivale a una violación. Es tu cuerpo, y tienes derecho a decidir cómo y cuándo utilizarlo. Si la frecuencia de las relaciones sexuales ya sea demasiado a menudo o demasiado esporádica te hace saltar las alarmas, deberías hablarlo con tu pareja.

9 Cuándo casarse. Aunque algunas personas puedan afirmar que casarse no es algo tan importante, para mucha gente sí lo es. Te estás vinculando legalmente a una persona para el resto de tu vida o hasta que un juez te permita separarte. No es una decisión que deba tomarse a la ligera, lo que significa que tu pareja y tú debéis decidirlo por separado, antes de poder acordarlo juntos.

10 Cuándo decir “te quiero”. Parece un tema sin importancia, pero tiene una gran connotación. El amor no debe tomarse a la ligera. Es una gran inversión emocional, y no puedes obligar a tu pareja a decirlo, especialmente cuando aún no está segura. Es obvio que le gustas a tu pareja, pero algunas personas tardan en enamorarse. Cuando llegue el momento, tu pareja dirá esas tres palabras. Si ese momento nunca llega, debes ser lo suficientemente maduro para respetarlo o ser lo suficientemente consciente de ti mismo para aceptar que no va a ocurrir.