El Arte de Presumir: ¿Por Qué lo Hacemos y Cómo Lidiar con Ello?

La Autopromoción: Un Mecanismo de Compensación

Presumir es una práctica que puede resultar irritante, pero ¿por qué las personas lo hacen? A menudo, es un mecanismo de defensa para compensar la baja autoestima y la inseguridad. El que presume puede estar tratando de demostrar su valía y buscar validación externa.

Causas Subyacentes de la Presunción

Las raíces de la presunción pueden remontarse a la infancia, donde los padres pueden condicionar a los niños a buscar afecto a través del reconocimiento por sus logros. Esto puede generar un comportamiento de búsqueda de atención y validación en la edad adulta.

Otra motivación para presumir es el deseo de sentirse superior a los demás. La percepción de superioridad les otorga una sensación de poder y estatus.

Formas de Presunción

La presunción no siempre es verbal. Puede manifestarse de manera no verbal, como vestir ropa de diseñador llamativa o exhibir recuerdos de viajes extravagantes. Este comportamiento está diseñado para llamar la atención y obtener el reconocimiento deseado.

También existe la presunción secundaria, donde las personas se jactan de los logros de sus seres queridos, como un esposo que presume de los ingresos de su esposa o un padre que se jacta de la inteligencia de su hijo.

Cómo Lidiar con los Que Presumen

Tratar con personas que presumen puede ser delicado. Aquí hay algunas estrategias:

Cambiar de Tema

Una forma sencilla de detener la presunción es cambiar de tema a algo que no permita al presumido alardear.

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Controlar las Reacciones

Los que presumen buscan validación. Al negarles esa validación, puedes disuadirlos de continuar. Mantente imperturbable y expresa falta de interés en sus alardes.

Confrontación Directa

Un enfoque más directo es confrontar a la persona sobre su presunción. Sin embargo, hazlo en privado para evitar situaciones embarazosas. Expresa cómo su comportamiento te resulta desagradable.

Darles lo que Quieren

En ciertas situaciones, puede ser mejor simplemente estar de acuerdo con la persona que presume para que deje de hacerlo. Esto es especialmente útil cuando se trata de superiores o personas con las que interactúas con frecuencia.

Aceptación y Retirada

A veces, cambiar el comportamiento de alguien es difícil. Si la persona no está dispuesta a escuchar o cambiar, es mejor aceptarla como es y retirarse de la situación.

La presunción puede ser un comportamiento molesto, pero comprender sus causas subyacentes puede ayudarnos a ser más comprensivos. Al lidiar con los que presumen, es esencial recordar que a menudo están tratando de compensar sus inseguridades. Con las estrategias adecuadas, podemos navegar estas interacciones con tacto y gracia.

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