¡Cuidado con tus palabras! Las consecuencias de decir lo que no piensas

Un problema común

No todos los que dicen cosas hirientes intentan serlo. De hecho, muchas personas dicen cosas que no piensan debido a otras dificultades o frustraciones que no han resuelto. Saben que no deberían decir esas cosas porque las palabras duelen y no se pueden retirar. Una vez que se dicen, ya están ahí, e incluso si la otra persona te perdona, siempre lo tendrá en mente.

¿Por qué decimos cosas que no pensamos?

Existen varias razones por las que las personas pueden decir cosas que no piensan:

1. Hábitos aprendidos

Los hábitos que desarrollamos a menudo comienzan en la infancia. El entorno en el que crecemos nos enseña a comportarnos de ciertas maneras. Por ejemplo, un niño que crece en un ambiente amoroso y de apoyo con adultos positivos normalmente desarrollará hábitos sociales más saludables que un niño que no.

2. Impulso y regulación emocional deficientes

Algunas personas dicen cosas que no piensan debido a un impulso y una regulación emocional deficientes. El trauma y muchas enfermedades mentales pueden hacer que las personas tengan reacciones impulsivas y emocionales que no pueden controlar necesariamente.

3. Empatía y comprensión deficientes

A veces, una persona dice cosas hirientes porque no se registran como tales. Cada uno tiene un umbral diferente para lo que considera hiriente, ofensivo o insultante. Algunas personas tienen la piel dura y otras no.

4. Autosabotaje y baja autoestima

Las personas que dicen cosas que no piensan pueden hacerlo porque no se sienten bien consigo mismas. Sus acciones tienen menos que ver con la discusión y más con autosabotear su relación.

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5. Ego y deseo de ganar

Los humanos somos competitivos por naturaleza. Y las discusiones son competiciones. Algunas personas interpretan una discusión como algo que se debe ganar en lugar de resolver.

6. Enmascaramiento de la inseguridad

La sociedad no tiene mucha paciencia para el miedo, la tristeza y la inseguridad. Por otro lado, la ira es una emoción que a menudo se ve como una fortaleza. Para algunos, la ira sirve como un escudo para proteger las vulnerabilidades del miedo y la inseguridad.

7. Errores emocionales

Las personas son seres emocionales. A veces hacen cosas tontas cuando están emocionados. Casi todos han dicho algo que no querían en un arrebato de ira y falta de buen juicio.

¿Cómo puedo dejar de decir cosas que no pienso?

Afortunadamente, este es un problema que se puede superar. Aquí tienes algunos consejos:

1. Reconoce y asume el problema

Ser consciente del problema es el primer paso para solucionarlo. Admitir que tienes un problema requiere esfuerzo y dedicación.

2. Identifica la causa raíz

Piensa en la última vez que dijiste algo hiriente que no pensabas. ¿Cuáles eran las circunstancias? ¿Estabas discutiendo? ¿Te sentías emocional?

3. Desarrolla mejores hábitos

Identifica los hábitos que facilitan este mal comportamiento y crea planes para aliviarlos. Por ejemplo, si te enfadas rápidamente cuando estás cansado, evita las conversaciones delicadas cuando estés cansado.

4. Cambia las palabras que usas

Considera las cosas hirientes que has dicho en el pasado. ¿Hay alguna similitud? ¿Hay alguna emoción específica que puedas identificar? ¿Hay algún insulto, palabra o frase que uses por defecto cuando estás enfadado?

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5. Desarrolla tus habilidades de comunicación

La socialización no es algo natural para muchas personas. Del mismo modo, la escucha activa y la empatía son habilidades que no todo el mundo tiene. Afortunadamente, puedes aprender y desarrollar estas habilidades.

6. No te involucres en conversaciones delicadas bajo los efectos del alcohol o las drogas

Las sustancias reducen el control de los impulsos y la claridad de pensamiento. No terminará bien.

7. No tienes que ganar discusiones

En lugar de pensar en un problema como un asunto de “yo contra ti”, intenta pensarlo como un “nosotros contra el problema”. De esa manera, en lugar de discutir y pelear entre ustedes, unirán fuerzas para enfrentar y superar este problema juntos.

8. Reflexiona sobre la discusión

Después de una discusión, piensa en cómo llegaste a ese punto. ¿Qué sucedió durante la discusión que te llevó a decir cosas que no pensabas? ¿Qué podrías haber hecho de manera diferente?

Preguntas frecuentes

¿Por qué digo cosas que no quiero decir?

Pueden existir varias razones, entre ellas: malos hábitos aprendidos, falta de control de los impulsos, baja empatía y poca autoestima.

¿Cómo puedo dejar de decir cosas que no quiero decir?

Para abordar este problema, puedes: reconocer y asumir el problema, identificar la causa raíz, desarrollar mejores hábitos, cambiar las palabras que usas, mejorar tus habilidades de comunicación y reflexionar sobre los argumentos.

¿Debo evitar las conversaciones sensibles cuando estoy bajo la influencia?

Sí, es importante evitar las conversaciones delicadas cuando estás bajo la influencia, ya que esto puede afectar tu control de impulsos y claridad de pensamiento.

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¿Es necesario ganar en las discusiones?

No es necesario ganar en las discusiones. En su lugar, intenta abordar los problemas juntos como un equipo y estar dispuesto a admitir errores cuando corresponda.

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